El satén de las sábanas me envuelve con suavidad, recordándome tus manos cuando se deslizan por mi piel. Las siento deslizarse entre mis piernas, y pienso en tus caricias...Siento que me estremezco y alargo la mano acariciando la cama, en el hueco que has dejado vacio, donde aún se percibe tu calor.
Mi cuerpo cubierto también por el satén de mi ropa interior, resbala entre las sábanas...como anoche se deslizaba entre tus brazos, entre tus piernas...Recuerdo el sabor de tu piel, de tu boca, de tu sexo....Aún resuenan en mis oidos tus susurros, tus gemidos, tu respiración agitada..

Miro al suelo, y veo las huellas de la noche pasada...un sujetador de satén rojo, que desabrochaste con avidez, dejandolo deslizarse hasta dejar al descubierto mis pechos desnudos, para después cubrirlos de nuevo con tus labios...Me acurruco de nuevo entre las sábanas de satén, recibiendo sus suaves caricias que me recuerdan...que ésta noche volverás.